Pensiones en Colombia | Hoy hablaremos de la REFORMA PENSIONAL que se avecina-
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Hoy hablaremos de la REFORMA PENSIONAL que se avecina-

Hoy hablaremos de la REFORMA PENSIONAL que se avecina-

Hoy hablaremos de la REFORMA PENSIONAL que se avecina.

@pensionesencol

Para contextualizar la inminente reforma pensional es necesario recordemos que, en los 90 el San Benito que amenazaba a los trabajadores, era que el Seguro Social se acabaría. Hoy, el cuco que acompaña a veintidós millones de trabajadores, es que Colpensiones, está llamado a quebrar al Estado colombiano.

En esta época de actividad proselitista las encuestadoras están inmersas en costosísimos estudios que no paran de medir los acontecimientos políticos; esta actividad -la de las encuestas- resulta verdaderamente benéfica para la causa empresarial porque, de alguna manera, entretiene y distrae al pueblo, centrando su atención en prever cual será el futuro resultado y desviando la atención de cosas sustancialmente importantes. Se dice que “al pueblo pan y circo” y, en este caso, solo tendremos el circo, porque el pan, en especial el de los viejitos, se encuentra en manos de la clase empresarial que puja por financiar campañas, garantizando con ello mayor compromiso para una reforma pensional agresiva.

Mariano Ospina Pérez, quien en 1946 creo el Instituto de Seguro Social, ISS, se debe estar revolcando en su tumba al ver cómo, sin prisa, pero sin pausa, los gobernantes de este país se han dado a la tarea de acabar con esta figura cuyo espíritu era el beneficio de los menos favorecidos. Recordemos que en el gobierno de Cesar Gaviria Trujillo (1990-1994) se inició la desaparición del ISS, tarea que continuó Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), al hacer realidad las políticas de privatización a través de la ley 50 de 1990 y la ley 100 de 1993 (de la cual fue ponente en el Senado), aplicando así el “recetario económico” dictado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) según el Consenso de Washington, respecto a la privatización de la Seguridad Social Pública.

Los tres personajes que desde hace 25 años han dedicado empeño, esfuerzo, que han hecho un lobby tremendo para privatizar nuestra salud y el manejo de nuestras pensiones y hacer de ella un lucrativo negocio privado, son, como gestor principal Álvaro Uribe (hoy, nuevamente senador), seguido del entonces senador Fabio Valencia Cossio (hoy dedicado a la empresa privada en Valencia Cossio Consultores, S.A.S) y Jaime Arias Ramírez (además, conocido porque siendo Ministro de Educación acompañó a García Márquez a recibir su premio Nobel).

Según sus propias declaraciones, en 1998 Arias Ramírez hizo “un gran sacrificio” aceptándole al presidente Andrés Pastrana la dirección del Seguro Social, sacrificio que puso los santos Oleos a la obra de Mariano Ospina Pérez. Hoy, este sacrificado hombre de la patria es, nada más y nada menos que, el presidente de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral- EPS.

La nefasta Ley 100 es fiel copia del sistema chileno que, impuesto el General Augusto Pinochet, durante su siniestra dictadura. En Colombia, bajo la cacareada democracia, nos fue impuesto, cuando en su origen ya había decaído y en Chile estaban dados a la tarea de recuperación y apoyo a la clase trabajadora, dado el descalabro del fracasado sistema. Definitivamente, con esta ley impuesta con calzador, se comprueba, una vez más, que en Colombia todo nos llega tarde y pasado de moda.

Hoy la situación de nuestros pensionados y futuros pensionados, es decir, de toda la clase trabajadora en Colombia es verdaderamente preocupante. Los ahorradores en Fondos de Pensiones Privados se levantaron el pasado 8 de mayo con su pensión más flaca que de costumbre y ¡Oh, sorpresa! sus ahorros bajaron y, por consiguiente, los rendimientos fueron negativos. Pero ¡Tranquilos! dice Santiago Montenegro, presidente de Asofondos “No se preocupen, que la rentabilidad negativa en Fondos de Pensiones es solo coyuntural”

A lo mejor tenga razón, -es coyuntural tomar el dinero de los ahorradores, y usarlo como herramienta para presionar la reforma pensional-, poniendo los reflectores en una “gran preocupación por la supuesta quiebra de las finanzas del Estado”, cuando la pretensión no es otra que terminar la tarea fijada hace 25 años, de acabar de privatizar la Seguridad Social/Colpensiones, favoreciendo al sector financiero en contra del interés de los trabajadores. No basta con estrategias engañosas, sino que ahora pretenden sacar la platica del bolsillo de los trabajadores para reponer los gastos realizados en las costosas estrategias. Mientras tanto, la Superintendencia Financiera, entidad encargada de la vigilancia de nuestros ahorros pensionales, guarda un silencio cómplice.

Es a nosotros -los ciudadanos- mediante nuestras organizaciones democráticas, a quiénes nos corresponde ponerle el cascabel al gato, para impedir esta nueva expropiación de nuestros recursos y ahorros que como trabajadores nos corresponden. Entre tanto, mientras las finanzas del Estado se quiebran, los patrimonios de los Fondos de Pensiones crecen y crecen derrochando dinero en la financiación de las campañas (al mejor estilo Odebrecht) ¿quién entiende este galimatías?. Hoy por hoy, cuando los ahorros de los trabajadores, día a día son cada vez más flacos como los perros sin dueño, recurriendo al refranero popular, uno se pregunta si “¿la salsa que es buena para el pavo, también es buena para la pava?”.

 

 

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